

Charlotte Brontë (1816-1855), la mayor de las hermanas Brontë, creció en los páramos de Yorkshire, marcada por la orfandad y la pérdida. Maestra e institutriz, volcó su experiencia en novelas publicadas bajo el seudónimo de Currer Bell, entre ellas Jane Eyre, que consagró su fama inmediata, duradera e internacional.